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miércoles, 31 de julio de 2013

Diario de Viaje: Cartagena de Indias III

Oficios


Por las estrechas callecitas o en las plazas, acomodados en las veredas  o en sus casas y locales de puertas abiertas, tranquilos y a su tiempo, los cartageneros son parte del color y de la alegría de la ciudad.



  • Las palenqueras que llegan cada día con sus coloridos vestidos y sus fuentes de frutas:






  • O los vendedores de verduras y frutas...





      ...  con sus carritos de colores:








  • Los puestos de comida al paso:

  • Los zapateros remendones y peluqueros :



  • Los sastres y los esterilladores:


  • Y los cocheros que prometen el paseo romántico por la Cartagena iluminada:





2 comentarios:

  1. Ay, cómo me gustaría pasear por esas calles... Tienen todo lo que me gusta: casas bajas, mucho color, calles "circulares" (me recordaron Parque Chas) y esos negocios y vendedores entrañables, con sus pequeños, sencillos y necesarios puestos de trabajo...
    Y por supuesto me subiría con O. a ese mateo para el paseo nocturno...
    Bueno, por el momento viajo gracias a las preciosas fotos de Eleonora :)
    Gracias!
    Un beso

    Ah, algo más: me resulta tan llamativo y hermoso que algunas mujeres (como las palenqueras de tus fotos o las que vemos en Jujuy, en Bolivia, en Perú), se vistan cada día como si fuera un día de fiesta. Quiero decir que, así sea para trabajar en la calle o hacer los quehaceres del hogar, no se ponen cualquier cosa, se visten con hermosos colores que combinan de manera exquisita, usan flores en el pelo o hebillas o prolijas trenzas, se ponen aros o pulseras o collares... me emociona mucho eso.

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  2. Sí, Betina, te encantaría... Las casas son hermosas, algunas bajas, otras de dos pisos con balcón, las más señoriales. Y te enamorarías de la gente, para mí los negros son hermosos, con ese modo de andar y esa sonrisa. También a mí me enternecen esos puestitos callejeros: el zapatero remendón en una esquina, con su carrito y trabajando allí, a la intemperie. O la fruta y la verdura perfecta y fresca en esos pequeños carros. Si mirás la foto número 5, por ejemplo, esa señora está en la placita de la iglesia principal de Getsemaní, con unos pocos zapallos y batatas se debe "ganar la vida".
    Por eso los retraté tímidamente, siempre desde lejos como parte del paisaje. Las fotos de las palenqueras en realidad son detalles de la foto general de la primera entrada sobre Cartagena.
    Ojalá puedas ir a Cartagena, es una ciudad soñada.

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