miércoles, 1 de noviembre de 2017

Manifesto, de Julian Rosefeldt en Proa

La potencia expresiva de los manifiestos del siglo XX

NO SE LO PIERDAN: HASTA EL 5 DE NOVIEMBRE



La instalación cinematográfica Manifesto del director y video-artista Julian Rosefeldt (Munich, Alemania, 1965), es un homenjae al poder de la poética explosiva de los manifiestos artísticos clave de los últimos cien años. 
La genial actriz australiana Cate Banchett interpreta a trece personajes diferentes en distintas situaciones cotidianas. Su impresionante versatilidad permite el juego poético y teatral del collage de manifiestos seleccionados por Rosefeldt  con un ritmo y un sentido sorprendente.
Esos textos de jóvenes rebeldes de su tiempo (Tristan Tzara, André Breton, Marinetti, Malevich, Oldenburg, y muchos otros), son reformulados en nuevos textos a modo de collage, y crean diálogos inesperados entre ellos. La elección de las situaciones en los que el director presenta los textos son muy originales y eficaces. Ni hablar de la selección de  los escenarios reales que son increíbles.

Por último destaco la tarea de la Fundación Proa, que como ya nos tiene acostumbrados, esta vez también nos gratifica con la calidad de la instalación y el aprovechamiento de un espacio tan hermoso en el puerto de La Boca.

Menos mal que fuimos, les queda una semana y la Noche de los Museos. No se lo pierdan.

Algunos fragmentos de los textos:

SITUACIONISMO




LLAMAMOS A TODOS LOS INTELECTUALES HONESTOS,  
A TODOS LOS ESCRITORES Y ARTISTAS A ABANDONAR
DECISIVAMENTE
LA ILUSIÓN TRAICIONERA
DE QUE EL ARTE PUEDE EXISTIR
POR EL ARTE MISMO,
O DE QUE EL ARTISTA PUEDE PERMANECER ALEJADO
DE LOS CONFLICTOS HISTÓRICOS DONDE
TODOS LOS HOMBRES DEBEN TOMAR PARTIDO.

SUPREMATISMO/CONSTRUCTIVISMO




ME HE TRANSFIGURADO EN EL CERO DE LA FORMA
YO LES DIGO A TODOS:
¡DESPRÉNDANSE DEL AMOR!
¡RECHACEN EL ESTETICISMO!
¡DESHÁGANSE DE LAS VALIJAS
DE LA SABIDURÍA!
SOLO LOS ARTISTAS OBTUSOS E IMPOTENTES
DISFRAZAN SU ARTE BAJO UN MANTO DE SINCERIDAD
EN EL ARTE HACE FALTA VERDAD, NO SINCERIDAD.

DADAÍSMO

AQUÍ ECHAMOS EL ANCLA EN LA TIERRA FERAZ. FANTASMAS EBRIOS
DE ENERGÍA, HINCAMOS EL TRIDENTE EN LA CARNE DISTRAÍDA.
YO ESTOY CONTRA LOS SISTEMAS
EL ÚNICO SISTEMA
TODAVÍA ACEPTABLE
ES EL DE NO
TENER SISTEMAS
LOS MEJORES Y MÁS FABULOSOS ARTISTAS SERÁN AQUELLOS
QUE CON LAS MANOS Y EL CORAZÓN SANGRANTES,
QUE SE ENSAÑEN CON EL INTELECTO DE LA ÉPOCA.
SENTARSE EN UNA SILLA POR UN MOMENTO
ES ARRIESGAR LA PROPIA VIDA.

SURREALISMO Y ESPACIALISMO



ADIÓS A LAS ABSURDAS SELECCIONES, LOS SUEÑOS DE ABISMOS,
EL ORDEN ARTIFICIAL DE LAS IDEAS
MATA, VUELA MÁS VELOZMENTE,
AMA TODO LO QUE QUIERAS
DÉJATE LLEVAR
QUE SE TOMEN SIMPLEMENTE EL TRABAJO
DE PRACTICAR LA POESÍA.

POP ART


ESTOY A FAVOR DE UN ARTE
QUE CREZCA SIN SABER SIQUIERA QUE ES ARTE
ESTOY A FAVOR DE TODO ARTE
QUE TOME
SU FORMA DE LAS LÍNEAS
DE LA VIDA MISMA.
ESTOY A FAVOR DE UN ARTE QUE SE RETUERZA Y SE EXTIENDA Y SE ACUMULE
Y ESCUPA Y GOTEE
Y SEA PESADO Y ÁSPERO Y CONTUNDENTE Y DULCE
Y ESTÚPIDO COMO LA VIDA MISMA.

CINE/ EPÍLOGO

NADA ES ORIGINAL
ROBEN
DE DONDE SEA
QUE RESUENE
CON INSPIRACIÓN 
O ALIMENTE
SU IMAGINACIÓN
ELIJAN PARA ROBAR SOLO COSAS
QUE LES HABLEN DIRECTAMENTE AL ALMA
SI LO HACEN,
SU TRABAJO Y ROBO SERÁN AUTÉNTICOS
LA AUTENTICIDAD ES INVALUABLE
LA ORIGINALIDAD ES INEXISTENTE.







lunes, 30 de octubre de 2017

Loving Vincent, de Dorota Kobiela y Hugh Welchman

La emoción de las pinceladas más famosas del mundo




Ese anochecer del 27 de julio de 1890, el forastero loco que pintaba lo cotidiano, llegó tambaléandose a la pobre pensión en la que se hospedaba en la pequeña aldea de la campiña francesa. El pintor no regresaba como siempre con su caballete y su maletín,  sino que sus manos intentaban detener la sangre que manaba de la herida de bala alojada en su vientre. ¿Suicidio? ¿Homicidio? 
Ese despreciado pintor era Vincent van Gogh, entonces un artista poco conocido, incomprendido y solitario. Ese mismo que hoy es el pintor más famoso, amado y valorado en todo el mundo. Su triste historia contrasta con la alegría vital de sus pinturas, que reinventan los colores con su pinceladas características.

Loving Vincent retoma ese misterio que rodea el final de su vida para darle un excelente esqueleto narrativo a esta película de 95 minutos hecha con 65.000 pinturas al óleo pintadas por un equipo de 100 artistas. La elección del joven de la chaqueta amarilla, personaje pintado por Van Gogh en Arlés, es ideal para ese rol de detective de policial negro que se involucra con los interrogantes de esta muerte dudosa.

Loving Vincent es fruto de la pasión por el artista de su guionista y directora, Dorota Kobiela y de la utopía, primera mano imposible, de realizar un largometraje animado con óleos del pintor. Por eso, para quienes entramos al arte de la mano de la admiración por Vincent, es una película atrapante y emocionante desde el primer fotograma.


Yo lloré mucho, aunque no es una película para llorar, lloré porque me conectó con la primera experiencia de placer estético de mi vida, cuando a los 16 años tuve en mis manos el fascículo de su obra en Los Grandes Maestros de la Pintura que el diariero me traía todas las semanas. Recorté los girasoles, los lirios y el cuarto y lo pegué en la puerta de mi habitación adolescente. Y más tarde, cuando empecé a trabajar, compré la reproducción enmarcada del jarrón de girasoles para que mi mamá tuviera una obra de arte en la cocina-comedor.

Más tarde me emocioné con las Cartas a Theo, una de las correspondencias epistolares más humanas y valiosas que leí en mi vida. El amor entre esos hermanos, la pasión por el arte, la soledad no dejan nunca indiferente a quien se asoma a esta historia.


La película, una proeza de la animación, nos hace ingresar a un mundo pintado al óleo, en continuo movimiento, como si la mano de Dios copiara el estilo de Vincent para contar el final de su vida terrenal y reservarse el misterio que encierra todo suicidio. Las escenas en blanco y negro para narrar el pasado son también especialmente bellas, sobre todo las referentes a la infancia del artista.


Vayan, vayan, vayan al cine, los amantes de Vincent. Y los que no, prueben la experiencia. No es Pixar, no es Disney , es una  película sorprendente y exigente para los parámetros del espectador. El largometraje de animación más maravilloso que he visto nunca con esos amarillos, verdes y azules, únicos del pintor más grande de todos los tiempos.

Todos amamos tanto a Vincent. Después de ver esta película en el cine, lo amarán más.




Aquí, en el enlace,  un video imperdible sobre el Making of de Loving Vincent:


Recomiendo entrar a la página oficial para más información y disfrute:
http://lovingvincent.com/